La herencia que Michael Jackson nos ha dejado: “Respeto los secretos y la magia de la Naturaleza. Por eso me disgusta tanto ver las cosas que pasan, que cada segundo, según dicen, se tala el equivalente a un campo de fútbol en la Amazonía. Esas cosas realmente me molestan. Por eso escribo este tipo de canciones [Earth Song]. Para fomentar cierta concienciación y esperanza en la gente. Amo este planeta. Amo los árboles. Tengo debilidad por ellos. Por sus colores, sus cambios de hoja. Me encantan. Yo respeto mucho esas cosas. Estoy convencido de que la Naturaleza intenta como puede compensar el abuso que el hombre hace del planeta. Porque el planeta está enfermo. Es como una fiebre. Si no lo curamos ahora, llegará el día en que no tenga remedio. Es nuestra última oportunidad de arreglar este problema, parar este tren descarrilado. Ese momento ha llegado. Es ahora. La gente siempre dice o piensa: Ya lo cuidarán otros. El gobierno, ellos… ¿”Ellos”? ¿Quién? Comienza por nosotros, lo hacemos nosotros. O nadie lo hará”.




